El ingeniero que construye más allá de las estructuras

Resiliencia, determinación e impulso: estos conceptos siempre han encontrado un socio listo en Alberto Solano, fundador de S3 Ingenieros, una firma de ingeniería polifacética. Desde las tardes de su infancia absortas en ciencias y ecuaciones hasta liderar proyectos de ingeniería complejos y multifacéticos en Costa Rica, su historia rezuma una mezcla de convicción y fortaleza implacable.

«Mi familia ha estado en el campo de la ingeniería desde mi abuelo», comparte, señalando que su abuelo dejó un legado impresionante que él decidió emular. «Su legado no me presionó, sino que me guió hacia una vida basada en la resolución de problemas». Inspirado por su linaje, Solano encontró su vocación en STEM, llamándolo el lenguaje natural que entendía instintivamente.

Graduarse como ingeniero civil y estructural a finales de 2008 lo llevó directamente a lo que él creía que era una crisis económica. Recién salido de la universidad, no tenía currículum, ni experiencia en el mundo real y casi ninguna oportunidad de ingresar. Su padre le ofreció un salario modesto y la libertad de trabajar por cuenta propia. «No fue algo que me dieron en una cuchara de plata. Él me dio algunas herramientas, sí, pero me dijo que tenía que forjar mi propio camino», dice, recordando cómo a menudo conducía cinco horas seguidas hasta ciudades costeras, reuniéndose con clientes, tocando puertas y presentándose con simple sinceridad.

Su hermano menor, ingeniero mecánico, completó la mitad que faltaba de su empresa multidisciplinaria. Después de regresar a casa de su maestro, el tiempo se alineó y, en 2014, se unieron. «Como autónomo, todo dependía de mí», afirma Solano. «Así que acogí con agrado la idea de fundar una empresa».

En su opinión, una empresa implica sistemas, continuidad y una base que pueda durar más que cualquier revés. Con préstamos personales, asistido a eventos de marketing, apueste todo por la visibilidad. «No teníamos salario, sólo pura determinación», recuerda, «lo que nos aseguró nuestro primer gran proyecto con un estudio de arquitectura». Destaca que el trabajo fue exigente, los recursos mínimos y recién se les pagó al finalizar el proyecto. Sin embargo, lograron generar confianza y abrir puertas.

En 2016, su hermano menor se unió al equipo y durante más de una década la asociación se mantuvo estable, colocando a S3 Ingenieros en el mundo del desarrollo de ultralujo. Hoy, Solano señala que la firma opera dentro de un panorama de casas de lujo y hoteles de alta gama, conectados a través de relaciones profundas y de largo plazo construidas sobre la base de un diseño inteligente e integrado. «Pudimos construir sistemas y una red que mantiene todo en movimiento», reflexiona. «Nunca tuve un jefe, así que tuve que aprenderlo todo, incluido marketing, finanzas y recursos humanos, como parte del viaje».

Esa tenacidad autodidacta resultó esencial. En 2024, a Solano le diagnosticaron cáncer en etapa 4. «Algunos días el cuerpo se rindió antes que la mente, otros días, la mente se rompió primero», comparte, recordando las náuseas, el agotamiento y el miedo que no pudo controlar. Lo que lo mantuvo firme fue la red que lo rodeaba.

Se dio cuenta de que detrás de cada recuperación, incluida la suya, hay una base de personas. «El mundo funciona porque a alguien le importa», reflexiona. «Estuve fuera del negocio durante siete meses y la empresa todavía podía funcionar sin mí», dice. Para él, esa era la señal más clara de que S3 Ingenieros estaba anclado en algo más que la ingeniería; se construyó sobre sistemas, confianza y una filosofía de liderazgo centrada en las personas.

La adversidad nunca disminuyó su apetito por la vida; en cambio, lo animé a dedicarse a una multitud de pasatiempos. Solano se considera un aprovechador natural de oportunidades, pasando del surf a la carrera y luego al triatlón. «Cada vez que hago algo, lo hago hasta el final», dice. Incluso ahora, en medio de tratamientos y viajes para nuevos proyectos, sigue moviéndose, equilibrando los programas de quimioterapia con el desarrollo de negocios transfronterizos. «Para mí, esto es un recordatorio de que el impulso todavía sigue a quienes lo sostienen», añade.

Durante el año pasado, su enfoque ha ido más allá del trabajo. Está ayudando a las personas a afrontar la igualdad, el cáncer u otras enfermedades, construyendo un espacio comunitario. «Cada uno es un mundo pequeño en sí mismo», afirma. «No se pueden medir los problemas de la gente». El grupo ofrece una conversación profunda, conexión y un recordatorio de que la salud puede manifestarse emocionalmente, no sólo físicamente.

Hoy, Alberto Solano es un fundador cuya historia está marcada por hitos de ingeniería, así como por un profundo conocimiento de lo que mantiene a las personas en marcha. En cada estructura que S3 Ingenieros diseña y en cada persona que conoce, Solano sigue construyendo lo que cree que la ingeniería siempre tuvo que ser: un acto de servicio y un puente entre la aspiración y la realidad.

Isabel Vertiz

Acerca de Isabel Vertiz

Soy Isabel Vertiz y potenciamos la tecnología de vanguardia en todas las escuelas e institutos donde el estado no llega, queremos que el estado ayude a muchos con tecnología de punta.

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